Tarifa al carbono versus el tope y trueque

Tarifa al carbono versus el tope y trueque

Charlita láser: Tarifa al carbono versus tope y trueque

Pregunta: ¿Por qué preferimos una tarifa al carbono y no el tope y trueque?

Respuesta: Los sistemas de tope y trueque (“cap and trade” en inglés) han funcionado bien para contaminantes como los gases de azufre [1], pero el carbono es otra cosa. A diferencia del azufre – un contaminante no deseado – el carbono es lo que da a un combustible la mayoría de su energía. Se emite no solamente de grandes plantas eléctrica, sino de un billón de pequeñas fuentes, incluso tu parrilla del patio.

El tope y trueque [2] solamente puede incluir los grandes contaminadores, dejando millones de fuentes pequeñas sin tocar. Se requiere una burocracia para seleccionar cuales compañías se incluirán, y luego alocar los permisos de emitir carbono a cada una. Las emisiones hay que medir, reportar, y verificar. Las compañías incluidas pueden comprar y vender permisos, pero el precio varia dependiendo de los comerciantes, lo que agrega otra capa al costo. El resultante volatilidad del precio genera una incertidumbre para las empresas e inversionistas, demorando las decisiones de empezar los grandes proyectos que necesitamos para reducir las emisiones.

Una tarifa al carbono [3] cubre más emisiones y evita tecnicismos. Como se aplica la tarifa en el origen de los hidrocarburos, puede abarcar todos los combustibles fósiles y todos los emisores, no importa su tamaño. Es fácil verificar y monitorear las toneladas de carbono. Como es el combustible que recibe el precio, no tenemos que discutir cuales compañías recibirán un límite y qué límite será. No hay necesidad de monitorear las chimeneas. No involucra comerciantes intermediarios, ni permisos negociables, ni instrumentos financieros sujetos a la especulación y manipulación del mercado. Crea una constante, previsible señal al mercado, para que empresas y consumidores puedan planificar sus inversiones energéticas. Es más favorable al alineamiento de políticas internacionalmente. Y los costes administrativos para tanto el gobierno como las industrias son mucho menos.

Los defensores de tope y trueque dicen que su política es “amigable con el mercado”, pero una tarifa al carbono cabe mejor con esa descripción, con menos burocracia, menos coste, y más previsibilidad.

En pocas palabras: La aplicación de una tarifa previsible sobre el carbono es menos confusa de administrar que un sistema de tope y trueque. Abarca todos los combustibles fósiles y todos los emisores, por grandes o pequeños que sean. Evita la volatilidad de los precios, la manipulación del mercado, y la necesidad de monitorear las chimeneas pequeñas. También es favorable para el alineamiento de políticas entre naciones.

  1. “Acid Rain Program.” Agencia Estadounidense de Protección Ambiental. (16 de mayo de 2017).
  2. “Cap and Trade Basics.” El Centro para Soluciones Climáticas y Energéticas. (accedido 12 de marzo de 2018).
  3. “Carbon Tax Basics.” El Centro para Soluciones Climáticas y Energéticas. (accedido 12 de marzo de 2018).

Se atualizó esta página el 5 de mayo de 2021.