Dra. DeJarnett explica cómo el cambio climático amenaza la salud pública

Dra. DeJarnett explica cómo el cambio climático amenaza la salud pública

Por Sara Wanous

Cada més, Ciudadanos por un Clima Vivible organiza una reunión en línea que destaca un orador invitado para educar a los oyentes sobre temas relacionados con el cambio climático y nuestra propuesta de Dividendos Energéticos, y el Proyecto de Ley de Innovación Energética y Dividendos de Carbono. Vea los oradores anteriores aquí.

El cambio climático es una amenaza de gran escala, pero también es tan personal como nuestra propia salud. La Dra. Natasha DeJarnett de la Asociación Nacional de Salud Ambiental, (NEHA por sus siglas en inglés) investiga cómo el cambio climático y exposiciones ambientales impactan a la salud pública. Ella está entre muchos profesionales de la salud que están prestando atención a los efectos del cambio climático en la salud. Según la Dra. DeJarnett, “Muchas de la organizaciones de salud, especialmente los líderes de ellas, se mantienen firmes de que el cambio climático es la mayor amenaza a la salud pública que actualmente enfrentamos”.

Dra. DeJarnett consistentemente comparte su conocimiento y experiencia con nuestra organización — sirve como miembro de la junta gobernante de Educación Ciudadana por el Clima, presenta en nuestras conferencias, y más recientemente se juntó a nuestra llamada nacional este febrero. Habló sobre tres áreas principales — la calidad del aire, la calidad del agua, y la salud mental — y sobre la importancia de comunicar cómo el cambio climático afecta la salud.

El aire

La calidad del aire que respiramos es vital para nuestra salud. El Estudio de Seis Ciudades por Harvard (Harvard Six City Study) mostró dramáticamente que las ciudades con más contaminación tienen tasa de mortalidad más altas, y otros estudios han vinculado la peor contaminación del aire con una esperanza de vidas más corta. El cambio climático antropogénico calienta a nuestra atmósfera, atrapando tanto el calor como la contaminación. Dra. DeJarnett lo dijo simplemente: “El cambio climático está dañando a nuestra salud, amenazando a nuestras vidas, y también está recortando nuestras vidas”.

El aumentado calor asociado con el clima tiene efectos negativos a la salud también. Temporadas cálidas más largas y más calientes causadas por el cambio climático resultan en más polen. Más polen empeora las alergias comunes, lo que lleva a disminuida productividad en el trabajo y un aumento en ausencias de la escuela. Estas temporadas cálidas más largas y calientes también amplían el alcance de los vectores. Vectores son organismos pequeños que transmiten enfermedades, como las garrapatas que transmiten la enfermedad Lyme y los zancudos que transmiten el Virus del Nilo Occidental. El cambio climático también amplia el área del hábitat viable para estos animales y aumenta su población porque menos se mueren durante las temporadas frías más cortas.

Bajo estos peligros de la calidad del aire, la Dra. DeJarnett dijo: “todos estamos en riesgo”. Pero ella señaló: “hay algunos de nosotros que somos más vulnerables, los niños en particular”. Según la Organización Mundial de la Salud, el 88% de la carga del cambio climático recae en los niños.

El agua

El aumento del calor atmosférico asociado con el cambio climático provoca inestabilidad en nuestra atmósfera, lo que aumenta la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos. Esto significa que el cambio climático nos trae una precipitación más variada, causando tanto más inundaciones como más sequías. Las inundaciones son un riesgo que Dra. DeJarnett ha personalmente vivido. “Mi familia y yo estuvimos en una situación provocada por las inundaciones”, dijo. “Hubo una riada — la carretera totalmente inundada — y nos encontramos en un punto donde ya no podíamos ver la calle. Lamentablemente procedimos, lo que no se debe hacer si no se ve ninguna luz de la calle”. Afortunadamente salieron bien, pero fue una situación aterradora y una que ocurrirá cada vez más en los años venideras a medida que avanza el cambio climático.

Más allá de la heridas directas y los ahogos, la inundación aumenta la transmisión de enfermedades. Las inundaciones a menudo desbordan los sistemas de alcantarillado, mezclando aguas residuales crudas con sistemas de agua potable. Un estudio de Johns Hopkins demostró que más de la mitad de los brotes de enfermedades gastrointestinales fueron precedidos por un acontecimiento de precipitaciones extremas.

La mente

Dra. DeJarnett enfatizo la importancia de considerar los efectos a la salud mental del cambil climático a la misma bez de los efectos a la salud física. Aunque las investigaciones sobre los impactos físicos se han desarrollado más, la creciente cantidad de investigaciones sobre los efectos a la salud mental de los eventos relacionados al cambio climático ha mostrado resultados alarmantes.

Dra. DeJarnett mencionó estudios que muestran que “un 49% de los sobrevivientes del Huracán Katrina se quedaron con algun tipo de trastorno emocional o por ansiedad después de la tormenta”, y “1 en 6 de los sobrevivientes del Huracán Katrina desarrolló el Trastorno por Estrés Post Traumático después de la tormenta”.

 

El calor extremo también crea poblemas únicos. Cuando la temperatura crece suficiente, algunos medicamentos diseñados para tratar enfermedades mentales no funcionan. Las personas con estrechos lazos culturales o económicos con la tierra también corren peligro. Durante una reciente sequía del medio oeste, la tasa de suicidio en los agricultores se duplicó.

Comunicando la conexión

Según la Dra. DeJarnett, “Una de las cosas más importantes que podemos hacer es traer la salud a la conversación climática”. La salud es a la vez una experiencia universal y personal. Los impactos a la salud son importantes para cada comunidad y pueden ser comunicados a través de historias individuales pero accesibles.

Las profesionales de la salud pueden marcar una diferencia aquí. “Las enfermeras son los profesionales sanitarios más de confianza”, dijo Dra. DeJarnett. Profesionales sanitarios pueden ser comunicadores efectivos debido a las anécdotas personales que traen consigo. Como trabajan con miembros de la comunidad local diariamente, observan de primera mano los impactos en la salud de la calidad del aire, las inundaciones, y eventos meteorológicos extremos.

La Dra. DeJarnett recomendó enfatizar la resiliencia y mantener el positivismo cuando hablamos de estos temas. Hay muchas cifras importantes sobre la conexión entre el cambio climático y la salud, pero estos datos pueden ser demasiado negativos, abrumadores, y desmoralizadores. Dra. DeJarnett propuso que “podemos formular las cosas en términos de cómo la acción sobre el cambio climático genera comunidades más resistentes y fuertes”.

Para escuchar más de la Dra. Natasha DeJarnett, incluyendo preguntas y respuestas con voluntarios de CCL (en inglés), vea la reunión entera de diciembre en YouTube o escucha al podcast. Siga Dra. DeJarnett en Twitter a @DrDeJarnett.

Sara Wanous ha sido la Coordinadora de Membresía en Ciudadanos por un Clima Vivible desde enero 2018. Recibió su bachillerato en dos áreas: Economía, y en Ciencias y Políticas Ambientales, de la Universidad de Chapman.  Está estudiando para su maestría en Ciencia y Política Climática en la Institución Scripps de Oceanografía..

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