Una solución climática: justo lo que recetó el doctor

Una solución climática: justo lo que recetó el doctord

Por el Equipo de Acción de la Salud y los Líderes Empresariales por el Clima

La pandemia global del 2020 nos ha iluminado el coraje, perseverancia, integridad y resistencia de los profesionales médicos. Mientras que nosotros en CCL anticipamos la posibilidad de legislación climática significativa en el 117o Congreso, no deberíamos infravalorar la voz colectiva persuasiva de estos héroes.

Nuestros doctores, enfermeras, dentistas, farmacéuticos, aconsejadores, y terapistas son mensajeros de confianza, y sus voces resuenan a lo largo del espectro político. ¿Quién puede discutir con el relato personal de un practicante urbano que ha cuidado un asmático chupando aire contaminado por las máquinas automóviles, o la enfermera de la intensiva que cuida una persona anciana de color quien tiene más probabilidad de morir de la COVID porque la persona reside y trabaja en una comunidad enfrentando directamente la contaminación de los hidrocarburos? ¿Quién puede discutir con la enfermera escolar que cuida el joven atleta sufriendo del calor, o el doctor obligado a evacuar su sala de emergencias debido a un incendio forestal descontrolado en su alrededor? Estos son solamente algunos ejemplos de las historias sucediendo en las clínicas, los hospitales, y las oficinas de médicos diariamente. Y estas son las historias que resuenan con nuestros legisladores, no importa su partido político.

La pandemia es una crisis de la salud pública inmediata. Sin embargo, la crisis climática todavía se considera la mayor amenaza para la salud pública del siglo XXI. Afortunadamente, hay buenas noticias. Mucho de lo que hacemos para abordar el cambio climático es bueno también para la salud humana. Esto es verdad si sea acciones individuales como caminar o montar bicicleta o comer menos carne, o si sea maneras sistémicas para solucionar la crisis.

Un estudio reciente del Centro para Políticas Energéticas de la Universidad de Columbia proyecta que si se promulgara una solución climática como el Proyecto de Ley de Innovación Energética y Dividendos de Carbono, no solo que las emisiones de gases de efecto invernadero se reducirían por entre un 36 o 38 por ciento, sino que también otros contaminantes dañinos del aire, tales como el óxido nitroso, los sulfóxidos, y el mercurio serían reducidos entre un 75 y 95 por ciento en solo 10 años. Adicionalmente, en un reciente testimonio al Congreso, el Dr. Drew Shindell estimó que “las políticas que reducen las emisiones suficientemente como para mantener la subida de la temperatura global por debajo de 2o C prevendrían aproximadamente 4.5 millones de muertas prematuras, 3.5 millones internados y visitas de emergencia, y 300 millones días de trabajo perdidos en los Estados Unidos durante los próximos 50 años”. Su testimonio continúa: “pro medio, esto equivale a más de $700 mil millones al año en beneficios para Estados Unidos debido a la mejor salud y fuerza laboral, lo que es mucho más que el costo de la transición energética”.

Pero ¿cuál sería la mejor manera de involucrar a estos practicantes médicos, especialmente mientras que la pandemia sigue sin control? Con cariño y sensibilidad, reconociendo que para los en el frente del cuidad de pacientes con COVID, probablemente no el mejor momento para actuar. Para otros, su carga de trabajo podría disminuir debido a que los procedimientos electivos se posponen y los pacientes tienen miedo de entrar para examines rutinas.

Afortunadamente, el Equipo de Acción de Salud, junto al Equipo de Líderes Climáticos de Negocios, han desarrollado herramientas que lo hacen fácil acercarnos a los profesionales médicos que conocemos personalmente, y los que sean nuestros propios practicantes. Los esfuerzos se centran en la Declaración Climática de Profesionales de la Salud en apoyo de los principios de Dividendos Energéticos. Requiere solamente unos minutos de firmar, pero cada firma ayuda a aumentar la voz colectiva del sector de la salud a nuestros congresistas.

En unos meses, hemos coleccionado a más de 1000 firmas. Con su ayuda, podemos duplicar eso antes de nuestros días de cabildeo en la primavera. Imagínense si cada CCLero enviara uno de estos dos correos sugeridos a un grupito de profesionales de la salud que conociera personalmente. La cantidad de firmas en la declaración aumentaría rápidamente. Alternativamente, podría simplemente imprimir esta hoja informativa, agregar sus datos de contacto, y darlo a su médico en la próxima cita. Muchos doctores serán muy ocupados para participar en una conversación larga sobre la crisis climática durante su cita, pero muchos lo mirarán al final del día.

Estos son los primeros pasos. Iniciar la conversación sobre la simple acción de firmar la Declaración Climática de Profesionales de la Salud podría proporcionar el contacto inicial de lo cual un defensor climático escondido podría emerger. Posiblemente será un campeón que empieza a educar y abogar dentro de su sistema hospitalario para ganar apoyo, o posiblemente un campeón dispuesto a unirse con ustedes en una reunión con su congresista. Las posibilidades son fascinantes para contemplar y podrían últimamente resultar en el apoyo de una sociedad estatal de doctores o enfermeras, o quizás un sistema hospitalario. Por si a caso, hay una Declaración de Hospitales y Organizaciones de la Salud que esas organizaciones pueden firmar.

Para aprender más sobre las posibles estrategias para ganar tracción con las organizaciones de la salud, vean este video, visiten la Página de Recursos Para Alcanzar al Sector de la Salud (Health Industry Outreach Resource Page) en La Comunidad CCL, o llamen al Equipo de Acción de la Salud durante las “horas de oficina para divulgación hospitalaria”, el tercer lunes de cada mes a las 8:30 PM Hora del Este / 5:30 PM Hora del Pacífico.

La salud es la cara humana de la crisis climática. Por favor ayúdennos a ganar el apoyo de practicantes médicos a lo largo del país. Puede ser exactamente lo que traerá la cara humana de la crisis climática al frente de la atención de nuestros congresistas.