Construyendo la resiliencia como voluntarios climáticos

Building resilience as climate volunteers

Construyendo la resiliencia como voluntarios climáticos

Por Katie Zakrzewski

Estos días estamos al borde de nuestros asientos en la CCL, ansiosos por conocer la inclusión de un precio al carbono en el paquete de conciliación presupuestaria. Puede ser difícil esperar. Puede ser difícil ver las idas y venidas en los medios de comunicación, temiendo que la solución que apoyamos pueda ser detenida. Puede ser difícil enfrentarse a la serie de pensamientos y emociones que surgen en este proceso de espera.

Los voluntarios del CCL siempre se han comprometido a hacer todo lo posible. Somos como corredores de maratón, poniendo el 120% para afrontar el reto del cambio climático. Al fin y al cabo, estamos corriendo un maratón de mitigación del clima. Al igual que los mejores atletas, identificamos nuestro objetivo final y lo damos todo para alcanzarlo. Algunos días podemos sentirnos agotados, o exhaustos y doloridos. Esos son los momentos en los que tenemos que encontrar la manera de recuperarnos, de descansar y de recargarnos para poder volver con más fuerza.

En eso consiste la resiliencia: en reconocer el dolor, la molestia, el desafío, y hacer lo que sea necesario para superarlo y fortalecernos. Tenemos que desarrollar la resiliencia para poder terminar la carrera.

Para construir esa resiliencia, tenemos que entender mejor nuestras emociones y nuestro estado de ánimo ante las noticias positivas o negativas.

“A menudo ignoramos nuestros sentimientos y seguimos adelante, y eso puede llevarnos al agotamiento”, explica Tamara Staton, Coordinadora de Educación y Resiliencia de CCL. Tamara es cofundadora del capítulo local de Ciudadanos por un Clima Vivible en Portland, Oregón.

“Es normal protegernos de la desilusión. Es simplemente lo que hace el cerebro. Pero podemos modificar las conexiones en nuestros cerebros y profundizar en nuestra resiliencia de forma que nos ayude individualmente y colectivamente.”

Puede que pienses: “No tengo tiempo para reformatear mi cerebro ahora mismo, ¡tenemos que promulgar un precio al carbono!”. Pero en realidad, dice Tamara, este es exactamente el momento de prestar atención a tu propio autocuidado.

“Mucha gente piensa que practicar el autocuidado no es lo mismo que salir adelante. Pueden pensar que dedicar tiempo a sí mismos y a su bienestar les aparta del camino hacia su objetivo. Pero en realidad, el autocuidado es una parte importante del proceso”, dice. “Cuando aumentas tu conciencia sobre tus propias necesidades y sentimientos, llegas a tu objetivo final más rápido y con más eficacia. Has dado a tu bicicleta la afinación que necesita para terminar la carrera”.

Y esta carrera -la de promulgar un precio al carbono este año- es una que definitivamente queremos completar. Así que trabajemos en esa afinación.

La resiliencia en acción

Imagínate que una mañana estás navegando por las redes sociales y ves los últimos comentarios del senador Joe Manchin sobre su postura ante una determinada política climática. Esto puede hacer que te sientas en una montaña rusa de sentimientos legítimos: preocupación, confusión, frustración, curiosidad o determinación. Es posible que no estés seguro de cómo superar esos sentimientos y seguir defendiendo las políticas que deseamos.

Ahora, imagina que estás leyendo las noticias durante el fin de semana y ves una noticia alentadora que incluye información sobre el avance de las políticas climáticas en el Congreso. Una noticia positiva de este tipo podría hacerte sentir un estrés “bueno”, como la presión de seguir actuando con éxito y organizando los próximos pasos como defensor del clima.

Por último, imagina que un día escuchas la confirmación de que el Congreso va a poner definitivamente un precio al carbono, y que la política va a reducir una gran parte de las emisiones de Estados Unidos. Pero tal vez el precio inicial no sea exactamente de 15 dólares, o el porcentaje de ingresos que van a distribuir en dividendos a las personas no sea del 100%, algo por lo que hemos abogado a lo largo de los años. Una situación así podría provocar un remolino de emociones encontradas: orgullo, decepción, satisfacción, alivio, tristeza, etc.

Cada uno de estos escenarios requiere resiliencia. Para trabajar en la construcción de esa resiliencia, es importante tomarse el tiempo para notar, dar nombre y reconocer tus sentimientos. Puedes practicar esto en un taller en vivo organizado por el Equipo de Acción para el Desarrollo de la Resiliencia de CCL. Este taller de Zoom se centra en la escucha y la presencia, y consiste en pasar tiempo juntos en una sala principal y en salas divididas para dejar espacio a los voluntarios para que expresen sus emociones, inquietudes, pensamientos y preocupaciones.

Y cuando se trata de fomentar la resiliencia, el apoyo de CCL no se detiene ahí.

Centro de resiliencia del CCL

Tamara desempeñó un papel decisivo en la creación del Centro de Resiliencia de CCL, un recurso en línea en la Comunidad CCL diseñado para ayudar a los voluntarios a recuperarse de los retos de la vida. Tamara señala que las oportunidades de apoyo en el Hub de Resiliencia no son sólo para el estrés causado por el proceso de reconciliación, sino también para las emociones que surgen como resultado de las actividades de cabildeo y otros trabajos de defensa climática a lo largo del año. El Centro de Resiliencia está repleto de materiales y recursos para equipar a los miembros del CCL con herramientas de resiliencia, tanto a nivel individual como grupal. Vaya directamente al centro con esta breve URL: cclusa.org/resilience.

“Para las personas que les gusta participar en talleres en vivo junto a otras personas de la comunidad, tenemos múltiples oportunidades para ello, como los Talleres de Esperanza Activa. Para los que prefieren desarrollar la resiliencia a su propio ritmo, tenemos formaciones en línea diseñadas para reducir el estrés y hacer crecer su liderazgo resiliente”, dice Tamara. El Centro de Resiliencia también tiene una sección llamada Material de Apoyo, con recursos tanto internos como externos a CCL. Uno de esos recursos se llama “Recursos para trabajar con las emociones climáticas” y otra opción es “Resiliencia transformacional“.

El Centro de Resiliencia también cuenta con material de apoyo para el aprendizaje de la resiliencia personal, así como con breves prácticas en vídeo para gestionar el estrés y los sentimientos abrumadores.

El juego de la espera puede continuar a lo largo del otoño mientras el Congreso finaliza el paquete de reconciliación presupuestaria, y algunas partes del resultado pueden ser contrarias a nuestras esperanzas. Esto es parte de la vida: navegar por el cambio y las expectativas. Pero cuando nos tomamos el tiempo y la energía para cuidarnos a nosotros mismos y a los demás, estamos mejor equipados para el viaje que nos espera.

 

Katie Zakrzewski, Coordinadora de Comunicaciones de CCL, es una ávida lectora, escritora y experta en política. Con artículos publicados, así como apariciones en podcasts y en la radio por todo el país, Zakrzewski espera utilizar su talento para crear un planeta más sano en el futuro.