
Hasta el momento, Booker, Gillibrand, Buttigieg, y Delaney (de la izquierda a la derecha) están entre las voces más fuertes sobre los precios al carbono en la carrera presidencial.
¿Cuales candidatos de 2020 apoyan un precio al carbono?
Por Bob Taylor
En los años pasados, las campañas presidenciales rara vez mencionaron el calentamiento global, y mucho menos ofrecieron importantes propuestas de políticas. 2020 será diferente por muchas razones.
Informes acuciantes de la comunidad científica mundial dejan claro que debemos actuar ahora. Eventos meteorológicos extremosse han aumentado notablemente en los últimos años, desde incendios forestales hasta huracanes, yhan alarmado al público.
Mientras tanto, los años de apoyo por parte de CCL a un programa de Dividendos Energéticos han empezado a penetrar el entendimiento público y han brindado a los políticos una opción por considerar: una política del cambio climático bipartidaria. Durante los últimos meses, activistas jóvenes y nuevos legisladores han llevado el tema del cambio climático a un lugar más prominente en la discusión nacional, a través de manifestaciones en el Capitolio y la resolución El Nuevo Trato Verde (Green New Deal, o GND).
La selección de candidatos potenciales en 2020 es extensa. Por el lado republicano, solamente el ex gobernador de Massachusetts, William Weld, se ha postulado formalmente para la nominación, pero el ex gobernador de Ohio John Kasich y el gobernador actual de Maryland lo están considerando. Todos los tres aceptan la ciencia climática y creen que necesitamos hacer más para abordar el cambio climático.
Entre los 18 o más demócratas que se han postulado hasta el momento, todos reconocen la ciencia climática y ponen el cambio climático en una posición alta en sus agendas políticas. Todos apoyan las metas del Nuevo Trato Verde o reconocen la necesidad de un enfoque ambicioso como “una nave a la luna”.
De modo alentador, candidatos de ambos partidos recientemente han llamado por un precio sobre la contaminación de carbono, y algunos específicamente favorecen la estrategia de dividendos energéticos. (Otros candidatos seguramente tienen posiciones sobre el cambio climático, pero aquí nos hemos centrado en los más relevantes comentarios recientes o las posiciones sobre precios al carbono.)
Ex Representante John Delaney (MD), quien copatrocinó el Proyecto de Ley de Innovación Energética y Dividendos de Carbono de 2018 cuando estaba en el Congreso, menciona el proyecto de ley y soluciones climáticas de dividendos energéticos en sus entrevistas regularmente en la campaña. Dijo en The Hill, “Prefiero un plan más específico y factible que hará algo grande en el clima, como el proyecto de ley bipartidario con un impuesto al carbono. Necesitamos unirnos para respaldar una solución que pueda ganar el apoyo de una amplia coalición. Eso es lo que necesitaremos para tomar un gran paso adelante”.
Senador Cory Booker (NJ), respondiendo a una encuesta del New York Times dice, “Un precio federal sobre el carbono debería ser una parte de una respuesta exhaustiva a la amenaza del cambio climático. Las ganancias deberían ser desembolsadas como un dividendo, de forma progresiva que asegure que nuestras políticas climáticas también reduzcan la desigualdad y no pongan cargas en las familias ordinarias”.
Senadora Kirsten Gillibrand (NY) recientemente dijo a los presentadores del podcast Pod Save America, “Si quieres atacar al cambio climático global efectivamente, creo que deberías ponerle un precio al carbono. Deberías ponerle un precio al carbono porque lo que estás haciendo es incentivar el buen comportamiento”. Ella también aclaró la distinción entre un impuesto al carbono y otras estrategias como un impuesto a la gasolina, lo que provocó la protestas de los Chalecos Amarillos en Francia. “Esa es una estrategia diferente. Poner un precio al carbono se trata mucho más de incentivar el buen comportamiento y desincentivar el mal comportamiento”, explicó.
Añadió, “No tiene que ser regresivo”. La Senadora Gillibrand tiene razón. El Proyecto de Ley de Innovación Energética y Dividendos de Carbono, por ejemplo, ha sido llamado una “política altamente progresiva” en términos de su impacto económico en los estadounidenses de medios y bajos recursos.
Senadora Amy Klobuchar (MN), en una entrevista con el Tampa Bay Times esta primavera, dijo, “Si usáramos un impuesto al carbono…tendría que ser de forma que no sea regresiva porque la clase media y personas de bajos recursos cada vez más han tenido problemas pagando las cosas, y no se quiere empeorarlo”.
CCL está de acuerdo, y esta es una razón que siempre hemos apoyado la asignación de los ingresos de una tarifa al carbono al pueblo en la forma de dividendos mensuales. Los estudios muestran que con esta estructura, la mayoría de estadounidenses de bajos y medios recursos beneficiarían económicamente.
Julián Castro dijo al New York Times, “Estados Unidos necesita un precio al carbono por mandato federal para estimular las inversiones del sector privado en las energías renovables y las fuentes de energía libres de carbono. ” Le gustaría ver los ingresos invertidos “en energías renovables y tecnologías conexas, incluyendo la tecnología de baterías, lo que bajaría el perfil de carbono de nuestra economía.” Añadió, “los ingresos también deben dirigirse a abordar las cargas que muchas comunidades soportarán.”
Beto O’Rourke anunció su plan climático esta semana, en el que incluyó una norma de emisiones netas cero legalmente vinculante para 2050. Su propuesta decía: “Esta norma enviará una clara señal de precio al mercado al mismo tiempo que implementará un mecanismo que asegurará la integridad ambiental de este esfuerzo”. El reportero de Vox, Umair Irfan, escribió, “Esto no descarta la fijación de precios del carbono”, y el economista Noah Kaufman se montó en Twitter para señalar que la “columna vertebral” del plan climático de O’Rourke “parece ser como un precio del carbono”.



En una reciente aparición en la CNN, Kasich mencionó al ex secretario de Estado George Shultz y dijo: “George Shultz, un ícono del partido republicano, busca un impuesto al carbono”. Shultz aún está a favor de un precio del carbono, como miembro del consejo asesor de CCL y miembro del Consejo de Liderazgo Climático.

Bob Taylor es un voluntario con el capítulo de la Costa del Orange County en Newport Beach, California.






